Cannabis

Hoy en día, tanto el cannabis como sus derivados son las drogas más consumidas en España. Los efectos que produce el cannabis son debido principalmente al Tetrahidrocannabiol (THC) cuya concentración es superior en el hachís y por tanto su toxicidad es mayor.
Tras consumirlo, el THC produce sedación, relajación, somnolencia, incoordinación, desinhibición, euforia, hambre, sequedad de boca, ganas de hablar y risa incontrolada.
El cannabis actúa sobre el sistema cannabinoide endógeno, que es un sistema propio de nuestro organismo. Este sistema es responsable de funciones vinculadas con el comportamiento, el aprendizaje, la ingesta de comida y las emociones. Cuando se consume cannabis este sistema endógeno se activa en exceso alterándose las funciones que desarrolla. Produce una dependencia de entre 7-10% en las personas que lo prueban.
Como todas las drogas, sus efectos a largo plazo van repercutiendo de forma más grave en la salud. Concretamente, el consumo de cannabis provoca alteraciones en el sueño, aumenta la ansiedad y causa problemas de memoria, atención y aprendizaje.
Además, en consumidores crónicos se produce el síndrome amotivacional caracterizado por aislamiento social, pasividad, indiferencia y pérdida de ganas de estudiar o trabajar. También, puede dar lugar a varios tipos de trastornos mentales, entre los que se incluyen los trastornos psicóticos.
Ante la sospecha de un problema de dependencia es vital conseguir un diagnóstico profesional, para identificar la naturaleza y magnitud del problema y conseguir un tratamiento efectivo.
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