Depresión

Comúnmente, el término depresión hace referencia a un estado generalizado de infelicidad. Cuando hablamos de infelicidad en niños nos referimos a ciertos problemas que manifiestan de manera recurrente tales como: disforia, baja autoestima, tristeza, melancolía, pérdida de la experiencia de placer, retraimiento social, falta para concentrarse, alteraciones en las funciones biológicas (comer, dormir, eliminación) y síntomas somáticos.
Los principales signos que suelen manifestar los niños aparecen ante: el nacimiento de un nuevo hermano, un cambio de casa o de colegio, la muerte de un familiar o un amigo, rasgos de personalidad neuróticos que hacen que se deprima ante cualquier dificultad (cómo la frustración).
En cuanto al tratamiento, no difiere mucho del que se lleva a cabo con la población adulta, el objetivo primordial es que el niño vuelva a encauzar su vida en todos los contextos: familiar, académico y social.