Trastornos de Alimentación

Anorexia y Bulimia

Los desordenes alimentarios comienzan a generarse cada vez a una edad más temprana, debido a factores como: el entorno social, episodios repetidos de ansiedad, situaciones estresantes en el colegio o en casa, sobreexposición a los medios de comunicación o la baja autoestima. Estos factores llevan a los niños a percibir que la comida, en lugar de ser una forma divertida y saludable de proveernos energía, es un enemigo que deben evitar a toda costa para estar “bien”.
Las franjas de edad para desarrollar algún trastorno alimenticio (anorexia o bulimia) suelen ir de los 11 a los 13 años, aunque pueden aparecer también mucho antes.
Entre las señales de alarma que los padres deben de detectar están: pérdida repentina de peso, cambios en la conducta a la hora de comer (rechazar el primer plato, el pan o el postre, comer mucho y luego experimentar frustración, comer menos de lo habitual), cambios de humor, sensación de frío por la pérdida de calorías, ansiedad, autocrítica, mareos, ir mucho al baño tras las comidas o pérdida del periodo en las niñas.
La mejor forma de prevenir estas conductas es proyectar en casa cada día unos buenos hábitos alimenticios. Aún así, si necesitas inculcar unos hábitos saludables y te encuentras con algún problema o piensas que tu niñ@ puede estar experimentando algún problema de alimentación podemos trabajar para solucionarlo.

Obesidad

La prevalencia de obesidad en niños y adolescentes se ha incrementado en las dos últimas décadas tanto en países desarrollados como subdesarrollados, siendo uno de los problemas de salud pública más graves del S. XXI.
El sobrepeso se mide en base al índice de masa corporal. El exceso de masa corporal se debe a la presencia combinada de factores genéticos y ambientales, y es el resultado de una ingestión calórica que excede el gasto y los requerimientos para el crecimiento durante un prolongado periodo de tiempo.
Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son en gran medida prevenibles. Por consiguiente se trabaja desde una prioridad básica : la prevención de la obesidad infantil.